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Por la puerta grande

Martes 27 de Noviembre de 2018, a las 18:38 hs.

Santa Fe RC se consagró campeón en Sub-18 del torneo Clausura. Testimonio de Lorena Martegani, su entrenadora y Josefina Orellano, goleadora del equipo.

El domingo 18 de noviembre será difícil de olvidar para ellas. Formaron un equipo sin lujos, pero de gran temperamento. Con equilibrio en todas sus líneas, una defensa potente, una transición rápida en el centro y un grupo de delanteras capaces de anotar sus oportunidades. Empleó un sistema práctico y efectivo.

La ruta de Santa Fe RC hacia esta consagración implicó ocho victorias, dos empates y apenas una derrota en el torneo clausura “Copa Diario El Litoral”. Con la impronta goleadora de Josefina Orellano, sacó de carrera a La Salle en semis y en la final superó un duro escollo como El Quillá. La historia de la final no fue fácil. Agustina Burroti puso adelante a las “tiburonas” en el inicio del tercer cuarto. Pero al comienzo del cuarto final, Orellano dejó las cosas 1-1. La definición se estiró hasta los penales australianos. Para el “santa” marcaron Teresa Martín, Pia Sandaza y Pilar Benavides. La arquera del “tricolor”, Noe Bigliani, se lució al desviar tres penales. En El Quillá, Agustina Fernández hizo el suyo, donde, además, Catalina Alicandro Vivas contuvo dos.

Convicción y Temple

El proceso se gestó bajo el mando de Lorena Martegani. Hace 26 años que es entrenadora. Fue ella la que estuvo al estuvo al frente del plantel de Santa Fe RC junto a Gustavo Moreno como asistente y la preparación física de Gonzalo Robaina. La entrenadora comentó el inicio del trabajo que se realizó. “Este año con la llegada de Martín Vich, tuvimos orden en el club. Hubo una bajada de línea de tratar de tener un mismo sistema de juego en todas las divisiones. Eso me ayudó mucho, aparte lo que exigimos también fue compromiso y responsabilidad a la hora de entrenar. No empezamos de la mejor manera. Se comenzó con un equipo de 12 jugadoras. Pero a los pocos meses, me quedé con siete por falta de compromiso y responsabilidad que nunca negocié. Tomé la decisión de ensamblar algunas Sub-16 (que también entreno) que son muy jóvenes, que cuentan con muchas ganas de practicar y aprender”.

El camino al éxito

La entrenadora detalló la continuidad del progreso que expusieron. “A partir del segundo torneo se armó un GRAN EQUIPO, todas tirando para un mismo lado, exigiéndose en cada entrenamiento al ciento por ciento. Con las siete jugadoras de quinta a la cabeza, tuve una columna vertebral del equipo muy buena y con líderes súper positivas, en las cuales las más chicas admiran y disfrutaban entrenar con ellas. Nuestro lema fue: "mientras el equipo rival tiene la pelota, nadie descansa". En eso nos basamos, en defender con firmeza; sabíamos que si hacíamos bien eso, goles seguro íbamos a meter. Las chicas creyeron en este proceso y lo cumplieron a rajatablas.

El poder de la ambición

Íbamos paso a paso con objetivos cortos. El primero fue clasificar a los playoffs, y terminamos en lo más alto. Después nos propusimos dejar todo en la semifinal, era un partido importantísimo. Nunca pensamos en la final, primero era ganarle a La Salle. Y tuvimos un partido extraordinario, lo ganamos 6 a 0, con una ACTITUD en todo el partido pocas veces vista. Hasta el último segundo no dejaron de correr, nunca se relajaron, ¡querían más! Ahí me dí cuenta que estas chicas querían hacer historia y cualquier equipo que se les cruzara, iban a dejar todo para lograr el ultimo objetivo que era el campeonato. El Quillá era un excelente equipo, pero por dentro sabia que estas guerreras (como les digo) estaban tan convencidas de que ellas COMO EQUIPO ERAN MEJORES. Si JUNTAS ERAN MEJORES, EL EQUIPO que se ensambló con la mitad de jugadoras entre 14 y 16 años estaban para algo importante. Ellas se merecían GANAR”, declaró Martegani

Tiempo de reflexión

Por último, Martegani dejó en claro su confianza plena hacia sus dirigidas. “Este campeonato nos sirve para que ellas se den cuenta de que no hay secretos. CON HUMILDAD, por sobretodo, entrenar como se juega y dedicarse a lo que uno eligió se pueden lograr grandes cosas. Si nos quedamos en esto, estamos equivocados. Este tiene que ser el principio de un club que quiere ser protagonista, que tiene un proyecto a largo plazo y que por sobretodo, forme buenas jugadoras. Pero fundamentalmente formar excelentes personas con los valores del deporte a la cabeza. Un campeonato no cambia nada, pero sirve para demostrar que con trabajo y dedicación, las cosas de a poco llegan. Tenemos que seguir por este camino y no dejar de creer en nosotros”.

Dispuestas a todo

José Orellano sobresale en la estructura del “santa”. Sobre las sensaciones del título, destacó que “salir campeonas es algo que todos quieren y pocos lo consiguen, pero este equipo lo buscó y lo deseo tanto que lo consiguió. Es una satisfacción inexplicable, porque no fue fácil. Trabajamos mucho para llegar hasta acá, y alcanzarlo no tiene precio”. Acerca del rendimiento del equipo afirmó que  “fuimos creciendo poco a poco. Siempre intentamos que nuestro fuerte sea la defensa, además buscamos tener volumen de juego, al igual que ataques rápidos y efectivos”.

Además, la goleadora destacó la unión del plantel. “Lo que nos llevó a esto fue el grupo humano que se formó. Se notaba tanto dentro como fuera de la cancha, que lo que más nos identifica es la unidad. Creo que es uno de los puntos más importantes para comenzar algo como esto. Además, nuestro equipo se conformó en su mayoría por chicas de Sexta que día a día se esforzaron para formar parte de este sueño y nos bancaron cada fin de semana”. A lo que agregó que “este equipo fue en busca de una identidad a lo largo del camino, la unidad, el compromiso, la actitud, el esfuerzo y dedicación de parte de todas nosotras y nuestros entrenadores, pero sobre todo la HUMILDAD y el amor por nuestra camiseta, es lo que llevo a este equipo a lograr nuestras metas y no puedo estar mas agradecida Y ORGULLOSA de formar parte de esto”.

Foto: Juan Francisco Bertolini
Fuente: Prensa ASH